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El Consejo Municipal de Zaragoza rindió homenaje a miles de víctimas del Holocausto. Este año, además de homenajear al diplomático zaragozano Ángel Sanz Briz por salvar la vida de tantos seres inocentes en esos años, se conmemoraron 80 años desde la liberación del campo de concentración y exterminio de Auschwitz-Birkenau.
El acto, dirigido por la alcaldesa de la ciudad, Natalia Chueca, se llevó a cabo en la sala de recepción del Ayuntamiento de Zaragoza, donde se encendieron seis velas en memoria de los seis millones de personas asesinadas en los guetos, bosques y campos de exterminio; de los niños judíos asesinados; de las diferentes minorías que sufrieron la barbarie; de todas las formas de resistencia y en honor a aquellos que arriesgaron sus vidas para salvar a miles de perseguidos; en honor a los sobrevivientes del Holocausto que lograron reconstruir sus vidas; y para mantener viva la memoria de las víctimas del Holocausto, fomentando la responsabilidad de rechazar el odio, combatir la indiferencia y promover los principios de la coexistencia y la vida misma. Como símbolo, en el Ayuntamiento se colocó un árbol de arcos que luego se plantará en el espacio dedicado en el cementerio de Torrero en memoria del diplomático aragonés.
Participaron en el acto el Ministro de Urbano, Infraestructura, Energía y Vivienda, Víctor Serrano; la hija de Ángel Sanz Briz, Pilar Sanz Briz; y un superviviente del Holocausto, Zvi Wszlamowicz. También asistieron representantes de diversos grupos y víctimas perseguidas del Holocausto, así como la asociación de las Naciones Unidas, la Universidad de Zaragoza y representantes de los grupos municipales.
La conmemoración comenzó con la interpretación de una pieza musical de la película «La Lista de Schindler» en el violonchelo de Nuria Gañet. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas y se recitó la oración del «Señor misericordioso» por los representantes de la comunidad judía y una respuesta católica.
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, recordó «uno de los episodios más devastadores de la historia: el Holocausto» en una fecha como hoy, 80 años después de la liberación del campo de Auschwitz-Birkenau. «Renovamos nuestro compromiso con la memoria y rendimos homenaje a las víctimas que enfrentaron el horror y la persecución, un dolor que aún resuena en nuestros corazones», dijo Chueca.
«Fue una tragedia para toda la humanidad, en un episodio oscuro en el que surgieron héroes y arriesgaron todo para salvar vidas, como nuestro valiente Ángel Sanz Briz», afirmó la alcaldesa de Zaragoza. «Hoy recordamos su legado como un faro de esperanza y coraje, un ejemplo de lo que significa defender la dignidad humana en los momentos más oscuros. Su historia debe inspirar a las generaciones futuras y recordarnos el poder de la acción individual para defender un bien común», continuó Natalia Chueca.
«En esta conmemoración de 80 años, debemos reflexionar profundamente sobre el odio, el racismo y la intolerancia que aún persisten en nuestro mundo actual. No podemos permitirnos repetir la historia y tenemos la obligación de educar a las nuevas generaciones sobre lo sucedido y esforzarnos por construir un futuro basado en el respeto, la empatía, la justicia y la humanidad», concluyó la alcaldesa de Zaragoza.
Acto de homenaje
La Ley de Memoria, que este año tuvo lugar en el Consejo Municipal de Zaragoza, se celebra tradicionalmente en el mercado que hace años se creó en el área rural de la ciudad, en memoria de Sanz Briz, nacido en Zaragoza en 1910 y nombrado en 1966 «Justo entre las naciones» por su valentía y su contribución a la humanidad al salvar miles de vidas durante el Holocausto judío en Budapest.
Después de una exitosa carrera diplomática, falleció en 1980 a los 69 años en Roma, siendo embajador de España ante la Santa Sede durante el papado de Juan Pablo II. Sus restos descansan en el cementerio de Torrero.
La celebración coincide con el 27 de enero, fecha en que se conmemora la liberación de Auschwitz-Birkenau a partir de 1945 y que la Asamblea General de las Naciones Unidas ha proclamado oficialmente como el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.
Ángel Sanz Briz, en 1944, fue designado responsable de la embajada española en Hungría poco después de la invasión del país por Hitler. A partir de entonces, se convirtió en el salvador de más de 5,000 judíos al emitirles pasaportes españoles a los sefardíes húngaros, desafiando una ley derogada. Actuó en nombre de España sin el permiso de su gobierno, poniendo en riesgo su carrera diplomática.
En 2022, el Consejo Municipal de Zaragoza inauguró un nuevo espacio en el cementerio de Torrero en memoria del diplomático aragonés. El diseño, realizado por la Fundación Rey Ardid a través de la unidad técnica de difusión sociocultural de los cementerios de Zaragoza, se creó como un lugar abierto para la reflexión y el descanso, donde los detalles florales y los árboles tienen un papel destacado. Allí, en una ceremonia íntima y familiar, se colocaron las cenizas de Ángel Sanz Briz en 2022. Sus restos fueron exhumados de la Capilla Familiar, incinerados y colocados en el nuevo espacio. Este lugar es donde se celebra este tributo al coraje y humanidad de este «Justo entre las naciones», que también ostenta el título de «hijo predilecto de Zaragoza».

