La Universidad de Zaragoza implementará detectores de radiofrecuencias como medida disuasoria para evitar el fraude en las pruebas de acceso a la universidad (PAU) durante las convocatorias de junio y julio. Según fuentes de la institución, los métodos de copia han evolucionado y se han vuelto más sofisticados, por lo que la universidad busca adaptarse a esta realidad y reforzar la vigilancia presencial.
«Conforme avanza el tiempo, también lo hacen los métodos», señalaron desde la Universidad de Zaragoza. La primera convocatoria de la PAU está programada para los días 2, 3 y 4 de junio. Esta medida se suma a los esfuerzos de las instituciones educativas por garantizar la integridad de los exámenes y promover la transparencia en el proceso de admisión de estudiantes.
La instalación de detectores de radiofrecuencias representa un paso más en la lucha contra el fraude académico y en la protección de la equidad y la meritocracia en el acceso a la educación superior. Esta iniciativa busca garantizar que los estudiantes compitan en igualdad de condiciones y que se respeten los principios de honestidad y ética en el ámbito académico.
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