La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha participado en la suelta de la segunda pareja de linces ibéricos en la Finca Acampo Armijo, en el barrio rural de Torrecilla de Valmadrid. Este evento marca un paso importante en el proyecto de reintroducción de esta especie protegida en Aragón, con el objetivo de recuperar la presencia de estos felinos en el ecosistema de la cuenca del Huerva.
La llegada de Worbi y Waka, los dos nuevos ejemplares bautizados, consolida esta iniciativa que busca restablecer la presencia del lince ibérico en la región. La liberación de estas parejas autorizadas forma parte de un plan más amplio que busca aumentar la población de esta especie en Aragón, convirtiéndola en la primera comunidad del noreste peninsular en llevar a cabo esta reintroducción.
El entorno seleccionado para la suelta abarca 27.500 hectáreas y cuenta con una alta densidad de conejos, principal alimento de estos felinos. Además, el 70% de este territorio forma parte de la Red Natura 2000, lo que garantiza un hábitat adecuado para la supervivencia de los linces.
El seguimiento de los ejemplares se realiza de forma intensiva mediante tecnología de radio señal y collares GPS, permitiendo a las autoridades implementar medidas de conservación como la instalación de bebederos y barreras para prevenir accidentes, asegurando la adaptación y supervivencia de los linces en su entorno natural.
La alcaldesa ha destacado la importancia de este proyecto para el patrimonio natural del municipio, resaltando la colaboración interinstitucional detrás de esta iniciativa. Con un enfoque en el futuro, se espera que Aragón y Zaragoza se conviertan en referentes en la conservación de la biodiversidad y la protección de especies emblemáticas como el lince ibérico.
Worbi y Waka, los protagonistas de esta jornada, seguirán un proceso de adaptación y aprendizaje en un cercado de aclimatación antes de ser liberados en su hábitat natural. Esta reintroducción no solo beneficia a la especie, sino que también destaca el compromiso de la ciudad y sus habitantes con la conservación del entorno natural.
Además, la alcaldesa ha anunciado un importante avance en infraestructuras para la zona de Torrecilla de Valmadrid, con la llegada de agua potable mediante tuberías, una inversión que mejorará la calidad de vida de los residentes y demostrará el compromiso municipal con los barrios rurales.
En resumen, la reintroducción del lince ibérico en Aragón representa un hito importante en la conservación de esta especie en peligro de extinción, así como un paso significativo hacia la preservación de la biodiversidad y el equilibrio ecológico en la región.
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