Los zaragozanos y turistas vuelven a disfrutar del antiguo Convento de San Lázaro, que ha reabierto sus puertas después de un cierre forzoso debido a la pandemia. Este espacio, gestionado por la Asociación de Vecinos Tío Jorge del Arrabal, se ha convertido en un atractivo patrimonial y turístico que busca recuperar su esplendor pasado.
El Centro de Interpretación de San Lázaro, ubicado junto al Puente de Piedra, pretende convertirse nuevamente en un referente cultural y turístico. La asociación ha programado aperturas regulares los primeros sábados de cada mes por la mañana, así como en otras ocasiones especiales relacionadas con el barrio.
Tras el cierre provocado por la pandemia, el Ayuntamiento de Zaragoza realizó una intervención urgente en el convento para solucionar problemas de filtración de agua, humedades y suciedad acumulada. Se llevaron a cabo trabajos de restauración en los restos arqueológicos del Claustro del Pozo, incluyendo la instalación de paneles de metacrilato para proteger el espacio de la suciedad.
La consejera municipal de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández, destacó la importancia de recuperar este elemento patrimonial y turístico para la ciudad, resaltando los esfuerzos realizados para mejorar y mantener el lugar. El coste de las tareas de restauración y limpieza ascendió a 27.000 euros.
El convento, con una antigüedad de ocho siglos, ha tenido diversos usos a lo largo de su historia, desde ser un hospital de leprosos hasta un cuartel y una cárcel. Tras años de cierres y aperturas, el Centro de Interpretación vuelve a estar disponible para todos los zaragozanos, ofreciendo la oportunidad de explorar su fascinante pasado.
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