Los bomberos de la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) han tenido que intervenir en casi 60 incidencias provocadas por las fuertes rachas de viento que azotaron la provincia desde el pasado domingo, con 6 de ellas ocurriendo este Jueves Santo.
Entre las principales causas de estas incidencias se encuentran la caída de árboles, el apuntalamiento y saneamiento de muros y aleros, así como la aseguración y retirada de chapas de cubiertas de naves o marquesinas de gasolineras, placas solares de autoconsumo, canalones y tendidos eléctricos o telefónicos.
En esta ocasión, los bomberos han tenido que desplegar un importante trabajo para garantizar la seguridad en diversas localidades de la provincia, atendiendo con prontitud y eficacia las consecuencias del fuerte viento que ha afectado a la zona.
La labor de los bomberos de la DPZ es fundamental para salvaguardar la integridad de los ciudadanos y prevenir posibles daños materiales en situaciones de emergencia como esta. Su rápida actuación y profesionalismo son clave para mantener la tranquilidad y la seguridad de la población ante eventos climáticos adversos.
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