Zaragoza vivió una intensa noche de Miércoles Santo con la celebración de nueve procesiones en las calles de la ciudad. La alcaldesa Natalia Chueca se unió a uno de los momentos más íntimos de la Semana Santa zaragozana al participar en «el enclavamiento» del Cristo de la Expiración de la cofradía de las Siete Palabras. Acompañando a la alcaldesa estuvieron el presidente de Aragón, Jorge Azcón, y el arzobispo de Zaragoza, Carlos Escribano.
Esta imagen del Cristo de la Expiración es considerada una joya artística de la Semana Santa en España debido a su calidad. Fue creada por Juan Manuel Miñarro, uno de los imagineros más destacados del país, profesor universitario y experto en la Sábana Santa. La escultura representa el momento previo a la muerte de Cristo y permanece expuesta durante todo el año en una capilla de San Pedro Arbues en la basílica de El Pilar.
Durante la noche del Miércoles Santo, la imagen salió del templo llevada a hombros por varios hermanos al ritmo de la música de capilla de Los Ministriles hacia San Cayetano, donde fue enclavada en el paso a varal con el que procesionará en la mañana del Viernes Santo.
Además de esta procesión, tuvo lugar el tradicional Encuentro entre la Hermandad de San Joaquín y la Virgen de los Dolores con la Cofradía de Jesús del Calvario. La plaza del Pilar se llenó de zaragozanos y visitantes que quisieron presenciar este emotivo momento. Este Encuentro, que se remonta al siglo XVIII cuando era organizado por la Venerable Orden Tercera, representa el encuentro entre Cristo y su madre en el camino al Calvario, tal como se narra en la Biblia. En años anteriores, se realizaba en la plaza San Pedro Nolasco, pero actualmente se lleva a cabo en la plaza del Pilar.
Esta noche de procesiones y encuentros religiosos llenó las calles de Zaragoza de fervor y tradición, reuniendo a residentes y turistas en un ambiente de respeto y devoción por la Semana Santa.
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